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Josep M. Lozano

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Persona, Empresa y Sociedad
El blog de Josep M. Lozano  
   
dic 10

Written by: Josep M. Lozano
10/12/2009 10:52 

…que por creer que haces poco no hagas nada. Esta frase de Federico Mayor Zaragoza ondeaba como referencia del primer Día del voluntariado que se ha organizado en Abertis y en el que he tenido la suerte de participar. Esta iniciativa se sitúa en el marco del programa de voluntariado corporativo de Abertis. Afortunadamente, la de Abertis no es una iniciativa única (progresivamente algunas empresas están desarrollando sus planes de voluntariado corporativo), pero es bastante excepcional en su planteamiento, en la medida que la iniciativa se sitúa en el marco de una estrategia global de RSE.

Los escépticos y los cenizos, suelen mirar por encima del hombro este tipo de iniciativas. Temen que, más que de responsabilidad social corporativa, se trate de responsabilidad social decorativa. Esto es así en aquellos casos en los que se trata casi de un divertimento, como cuando las empresas organizan un día de excursionismo solidario, que parecen un remedo de las excursiones que anualmente organizaban los colegios en el pasado o los cumpleaños de ludoteca y fast food de hoy. Cuando las empresas juegan a la solidaridad, a la responsabilidad social decorativa, el resultado es una obscenidad, con cobertura mediática, por supuesto, pero obscenidad.

Pero cuando el voluntariado corporativo es un elemento más que se inserta coherentemente en una política global de RSE, política que va configurando un itinerario, entonces los escépticos y los cenizos deberían aparcar sus prejuicios y atender a la realidad. A la realidad y, sobre todo, a sus potencialidades, en muchos casos todavía pendientes de ser desarrolladas. La Jornada a la que me refiero era un momento de visibilidad especialmente intensa para el programa Voluntaris, un programa que tiene tres ejes: dar a conocer de manera directa e inmediata a los trabajadores de Abertis la realidad de los colectivos que viven en situaciones de vulnerabilidad; facilitar su involucración en y su colaboración con iniciativas existentes; y apoyar, promover y difundir iniciativas de voluntariado que ya estén realizando los empleados. Es la propia empresa, pues, quien crea un marco institucionalizado y reconocido para facilitar, apoyar e impulsar internamente el compromiso y el voluntariado por parte de sus trabajadores.

En una época de cambios hay algo peor todavía que trabajar con viejas respuestas: trabajar con viejas preguntas. Por eso tiene sentido que las empresas y las organizaciones se hagan porosas, y no arrastremos eternamente dicotomías que se han convertido en muros. Si hemos derribado muros de cemento, derribemos también los muros neuronales y asumamos la posibilidad de no estar condenados a vivir como esquizofrénicos nuestros valores personales, profesionales y corporativos. Debe haber un término medio entre mezclarlo todo y no saber diferenciar nada (o, peor aún: entre convertirse en alguien unidimensional, Marcuse dixit), y vivir compartimentada y casi esquizofrénicamente las diversas dimensiones de la vida.

Por eso hay que matizar y modular bien, y avanzar con cuidado, para que las cosas tengan sentido y continuidad. Por ejemplo, en la jornada a la que me refiero, quienes estaban en las mesas presentando diversos proyectos u organizaciones de voluntariado eran trabajadores de la misma empresa involucrados en ellos. No se trata de organizar ferias de muestras solidarias o catas de voluntariado, sino de invitar al compromiso desde la proximidad. Y se trata también de canalizar propuestas que vayan generando sintonías internas más allá de lo que dicten los organigramas: por eso, en este caso, se ha planteado que en el futuro inmediato sean los propios trabajadores quienes puedan presentar proyectos de patrocinio a la Fundación Abertis.

Esto requiere que la gestión de este tipo de iniciativas no se limite a hacer cosas, por buenas y loables que sean, sino que se preocupe de explicitar el qué, el cómo, el por qué y el con quién, y lo vaya convirtiendo progresivamente en cultura corporativa. Pero, además, es necesario integrarlo en el discurso corporativo. Por eso es importante explicitar que los objetivos de negocio que enmarcan el día a día de la empresa se conciben vinculados a una actitud de contribución a la sociedad y, si la palabra no estuviera tan manoseada, de servicio a la sociedad. Desde la especificidad y las características del negocio pero con este marco de referencia. Y si este marco de referencia está bien integrado, plantear el voluntariado en la empresa ya no consiste en introducir un ovni (objetivo de voluntariado no interiorizado), sino que consiste en ampliar los procesos de construcción de la identidad corporativa.

Consiguientemente, creo que vale la pena resaltar que esta jornada puso de manifiesto algo que a menudo olvidamos cuando hablamos de nuevas formas de relación entre empresas y ONG. Olvidamos que esta relación es fecunda y tiene futuro cuando se concreta en relaciones entre personas. Las relaciones entre empresas y ONG deben acabar con el patrón cheques-camisetas-y-globos y pasar al patrón relaciones entre personas. Fronteras porosas entre empresas y ONG significa, simplemente, que los poros son las personas, las relaciones personales que los acuerdos institucionales propician. Relaciones entre personas a partir de los voluntarios, que en este marco corporativo pueden quizá contribuir mejor no sólo a partir de su ser persona, sino también de su ser profesional: así, adquiere el máximo sentido que alguien experto en logística pueda colaborar con el Banc dels aliments, por ejemplo. Relaciones entre personas también en los niveles directivos, donde se pueda hablar con sinceridad, y aceptar que colaborar no significa el silencio sumiso, sino elaborar y contrastar tanto acuerdos como discrepancias. Y crear espacios donde colaborar incluye poder decir públicamente con libertad en un diálogo franco entre directivos de la empresa y de las ONG, por ejemplo, que las ONG no están ahí para gratificar a sus patrocinadores, que a veces cuando las empresas se aproximan a las ONG dan miedo y generan sospechas, que las ONG todavía tienen mucho camino para recorrer en lo que se refiere a aprender a trabajar en red, o que hablar de eficiencia no es ni un descrédito ni un desdoro para la solidaridad.

Los escépticos y los cenizos pueden haber llegado a este punto disfrutando con placer de la sonrisa conmiserativa que progresivamente se les ha ido dibujando en la cara. Yo prefiero verlo como una puerta que se abre al futuro, como un proceso en el que, por supuesto, todavía hay que aprender muchas cosas y repensar todavía más. Pero yo prefiero vivir y explorar nuevas preguntas mucho más que repetir machaconamente viejas preguntas (aunque estas últimas estén camufladas en nuevas respuestas).

Porque es una pena que por creer que se hace poco no se acabe haciendo nada.

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9 comment(s) so far...

Re: Que pena…

" Que alegria " que gente como tu creen escuela con este tipo de comentarios , Lozano eres un lujo y en referenrte para muchos de nosotros , un petonet Sergi

By Sergi Loughney on   10/12/2009 11:41

Re: Que pena…

Me ilusiona saber que la RSE ya está saliendo de las áreas de Dirección y de Marketing para incorporarse a toda la organización Creo que de esta manera su efecto multiplicador hacia "la calle" es muy esperanzador.

Como siempre, un placer leerte. Un abrazo

Cuca

By Cuca on   10/12/2009 13:11

Re: Que pena…

Jo també estic una mica tipa dels escèptics i "cenizos". Hi ha el mite de que l'escepticisme és sinònim d'intel·ligència i independència de criteri, quan sovint potser no és més que mandra i manca d'idees.

Em sembla molt bona la idea de donar suport a le siniciatives de voluntariat que ja tenen els treballadors. El sentit comú sempre funciona.
Charo

By Roser Batlle on   10/12/2009 22:35

Re: Que pena…

Moltes gràcies pel difondre optimisme en aquest tema Xavier! La veritat és que cada vegada hi ha més iniciatives i ganes de participar amb activitats socials i solidàries per part dels treballadors. I és molt necessari que tinguin el suport de l'empresa perquè ho puguin canalitzar i aconseguir un impacte més gran. Està ja demostrat que és un factor clau en la motivació de les persones i una forma d'apropar la solidaritat en el dia a dia i compartir-la amb els companys i companyes de treball.
una abraçada
roser

By Roser Claramunt on   14/12/2009 8:41

Re: Que pena…

En algun momento creo que este mismo analisis de las empresas seria conveniente tambien hacerlo de las administraciones publicas. A menudo es una responsabilidad socialdecorativa, por tanto obcena.

By Andreu on   14/12/2009 11:25

Re: Que pena…

Què bé que el treball en RSE continu, ben estructurat i amb involucració directa i personal dels treballadors faci que cada cop n'hi hagi més que pensin que el "poc" que poden aportar sí que val la pena. Realment és gràcies a la petita aportació de moltes persones convençudes que es poden fer grans coses. I ho veiem cada dia les ongs. Gràcies pel teu article.
Mònica Galceran

By Mònica Galceran on   14/12/2009 11:54

Re: Que pena…

Què bé que el treball en RSE continu, ben estructurat i amb involucració directa i personal dels treballadors faci que cada cop n'hi hagi més que pensin que el "poc" que poden aportar sí que val la pena. Realment és gràcies a la petita aportació de moltes persones convençudes que es poden fer grans coses. I ho veiem cada dia les ongs. Gràcies pel teu article.
Mònica Galceran

By Mònica Galceran on   14/12/2009 16:56

Re: Que pena…

Soy el coordinador del Voluntariado Corporativo de Cajasol y he de comentarte que tras tres años de experiencia impulsando el voluntariado desde la Obra social de esta Caja de Ahorros entre la plantilla.
Nuestra razón de ser es poner el tiempo de nuestros voluntarios y voluntarias, nuestras energías, nuestra formación y nuestra experiencia a disposición de entidades que luchan contra la exclusión social. Ya somos 120 y seguiremos impulsando este movimiento.
Es de agradecer todos los esfuerzos que se hagan por fomentar el voluntariado

By Francisco Galván Segura on   17/12/2009 9:28

Re: Que pena…

Soy Sergio de la Fundación NoviaSalcedo de Bilbao.

desde hace unos meses desarrollamos un blog sobre el voluntariado empresarial puesto que su promoción es una de las líneas de trabajo que tenemos en la Fundación.

Respecto al asunto del VC hay mucho trabajo por hacer, pero creo que muchas empresas han emprendido un camino imparable hacia su desarrollo.

Simplemente adjuntar un enlace interesante al Observatorio del Voluntariado Corporativo y el informe sobbre el VC en España:

www.observatoriovc.org/

Un saludo,

Sergio

By Sergio Salas on   21/04/2010 15:16

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